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SOBRE LA AUTORA

Alba Soto

Mamá, contadora de historias y sembradora de fe en los corazones más pequeños. 💛

Su historia

Quisiera presentarme como la mujer perfecta, la madre ideal o la creyente modelo… pero no es así. Prefiero mostrarme tal como soy, cercana y parecida a ti, para conectar desde la más pura autenticidad.

Vengo de un rincón caribeño de gente cálida y simpática, de esa que te abre los brazos y asume la confianza como un derecho natural. Soy de una tierra donde las penas se ahogan entre quejas o en un buen «junte» con amigos. Amamos con intensidad, aunque a la hora del none nos cueste actuar a la altura de ese amor: soy dominicana.

Anhelo la protección y la intimidad, atesoro la buena guía y honro la palabra dada. Me encantan las sorpresas, los detalles y la seguridad de unas palabras dulces habladas directo al corazón: soy mujer, soy esposa.

Abrazo el alto llamado de velar por las almas que se gestaron en mi vientre. Sé que a veces me he quedado corta, pero el instinto —o la gracia— me impulsa a no rendirme jamás: soy madre.

Tengo un Salvador que dio su vida por mis pecados y prometió volver por mí para llevarme con Él. Vivo para servirle y resistir cualquier tormenta bajo sus fuerzas. Jamás me ha dejado; siempre me ha amado: soy hija de Dios, soy sierva de Cristo.

No soy mejor ni peor que nadie; soy simplemente alguien moldeada por Dios y por las circunstancias, que camina firme hacia lo que tiene por delante. Mirar mi pasado y mi presente me llena de esperanza en las bonanzas del mañana.

Este proyecto es una encomienda divina. Oro para que el Señor haga de estas páginas un eco fiel de las verdades eternas de las Escrituras.

Lo que la mueve

🕊️

Fe

Tiene un Salvador que dio su vida por ella y prometió volver. Vive para servirle y resistir cualquier tormenta bajo sus fuerzas: es hija de Dios, sierva de Cristo.

💞

Familia

Esposa y madre. Abraza el alto llamado de velar por las almas que se gestaron en su vientre y, aunque a veces se queda corta, no se rinde jamás.

💛

Autenticidad

No busca parecer perfecta. Prefiere mostrarse tal como es —cercana y real— para conectar contigo desde el corazón, sin máscaras.

Contaremos a la generación venidera las alabanzas del Señor, y su potencia, y las maravillas que hizo.

SALMOS 78:4

¿Empezamos una historia?