En el capítulo dos, la Sabiduría habla en primera persona: cuenta cómo se la busca, qué regala a quien la halla y de cuántos males protege.
Algunos, asustados, creyeron mis advertencias;
si quieren ser mis amigos, deben tener grandes orejas.
Me deben desear: a nadie se puede obligar.
A gran voz me deben llamar,
yo me haré de rogar;
de rodillas a mí llegarán
y su humildad me mostrarán.
Me desearán como algo especial,
pues escondida me hallarán.
Solo así, tras ser probados,
sabré lo genuino de su intención;
nadie se acerca a mí
por simple obligación.
si quieren ser mis amigos, deben tener grandes orejas.
Me deben desear: a nadie se puede obligar.
A gran voz me deben llamar,
yo me haré de rogar;
de rodillas a mí llegarán
y su humildad me mostrarán.
Me desearán como algo especial,
pues escondida me hallarán.
Solo así, tras ser probados,
sabré lo genuino de su intención;
nadie se acerca a mí
por simple obligación.
Cuando al fin les dé el visto bueno,
se abrirá el camino de los beneficios:
entender el temor de Dios
y descubrir toda su razón.
¿Acaso quieren algo mejor?
Al recto, íntegro y santo
lo veré prosperado y preservado.
A veces respondo con prudencia,
otras veces con inteligencia;
el juicio es mi senda predilecta,
la equidad, mi calzado eficaz.
La discreción ofrezco como escudo
—¡cuán expuesto queda el que habla de más!—;
cuando entiendas todos mis caminos,
bien protegido estarás.
se abrirá el camino de los beneficios:
entender el temor de Dios
y descubrir toda su razón.
¿Acaso quieren algo mejor?
Al recto, íntegro y santo
lo veré prosperado y preservado.
A veces respondo con prudencia,
otras veces con inteligencia;
el juicio es mi senda predilecta,
la equidad, mi calzado eficaz.
La discreción ofrezco como escudo
—¡cuán expuesto queda el que habla de más!—;
cuando entiendas todos mis caminos,
bien protegido estarás.
De dos peligros, a mi lado,
librado siempre serás:
de aquellos falsos amigos
que hacen y dicen el mal,
y de la mujer engañosa,
traicionera y sin verdad:
en sus halagos no creas,
que a la muerte llevan ya.
Así estaré unido a ti
en lo más hondo de tu ser:
seré tus ojos, seré tu voz,
para hablar lo bueno y ser discreto.
Bendecido irás por mi camino,
la felicidad alcanzarás;
mas el camino oscuro y torcido
es el destino de los que se pierden.
librado siempre serás:
de aquellos falsos amigos
que hacen y dicen el mal,
y de la mujer engañosa,
traicionera y sin verdad:
en sus halagos no creas,
que a la muerte llevan ya.
Así estaré unido a ti
en lo más hondo de tu ser:
seré tus ojos, seré tu voz,
para hablar lo bueno y ser discreto.
Bendecido irás por mi camino,
la felicidad alcanzarás;
mas el camino oscuro y torcido
es el destino de los que se pierden.
Pasaje · Proverbios 2:1-11
«Hijo mío, si recibieres mis palabras… si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.»
Reflexión
La sabiduría no se impone: se busca con humildad, como quien escarba en busca de un tesoro.
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